Mostrando entradas con la etiqueta Pedagogía parda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pedagogía parda. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de junio de 2020

Siempre lo mismo

Nos pondrán a parir y luego, nos bajarán el sueldo. No se mejora cuando todo va bien, pero nos comemos todas las crisis como si fuéramos culpables.
Elegí estabilidad, nunca tendré un gran sueldo, nunca promocionaré, mi trabajo siempre será el mismo, elegí tranquilidad y para ello recorrí muchos destinos, estuve lejos de mi familia cuando me necesitaba y pasé mis veranos opositando.
Todo valió la pena por dedicarme a lo que me llena y me hace feliz, pero ya oigo dices muy cercanas convencidas de que me tienen que bajar el sueldo.
La cuarentena la pasé enferma, con mis hijos enfermos y trabajando al 100% y lloviendo críticas y si volviera a ocurrir, volvería a darlo todo porque creo que los peques no tienen que pagar que no se valore mi esfuerzo.
Soy ya mayor y la experiencia pesa. Volverán a criticarnos... Y volveremos a trabajar con toda el alma por el bien de los peques, del futuro.

jueves, 16 de abril de 2020

Alérgicos y Coronavirus

🔴 Algunos SÍNTOMAS ALÉRGICOS se pueden confundir con los del coronavirus. Te explicamos cuáles son los signos más comunes de la alergia y recuerda que los pacientes alérgicos NO tienen mayor riesgo de de contraer la infección del COVID19 pero la población asmática debe extremar las precauciones. 

‼️Lee con atención estas recomendaciones.

#saludcovid19

 

sábado, 29 de septiembre de 2018

Mariana Gomes

Llorar, frustrarse, enojarse o sentir cualquiera de las emociones no es cuestión de ser niño o niña, es cuestión de ser humanos.

Las emociones son una parte importante de nuestro bagaje evolutivo (y lo compartimos con otras especies), y cada una tiene sus funciones, entre ellas la de brindarnos información sobre el medio, sobre estímulos tanto internos como externos, para poder decidir cómo actuar o responder. El miedo, por ejemplo, nos ayuda a mantenernos a salvo al “comunicarnos” que algo es potencialmente peligroso y nos prepara para huir o luchar.

Lejos de intentar bloquear o evadir las emociones, necesitamos aprender a reconocerlas, nombrarlas y gestionarlas adecuadamente.

Necesitamos entender que no hay emociones positivas ni negativas, únicamente agradables o desagradables en términos de cómo nos hacen sentir, pero todas son importantes y necesarias.

Integrarlas y aprender a gestionarlas nos permite enriquecer nuestra vida, nuestras relaciones con los demás, así como nuestra capacidad de aprendizaje, pues hoy sabemos que las emociones son un componente crucial del aprendizaje: estando desregulados, no podemos aprender bien; con emociones agradables, aprendemos mejor.

Aprender a reconocer, nombrar y modular las emociones, es una de las habilidades más importantes que podemos enseñar durante la infancia.

En vez de castigar, regañar o hacer sentir vergüenza a un niño por sentir una determinada emoción: nombremos (“me parece que estás frustrado”), validemos (“entiendo que te sientas así, tenías muchas ganas de quedarte jugando y nos tuvimos que ir”) y enseñemos estrategias positivas para comunicar y canalizar la emoción (“a veces cuándo estamos muy frustrados o enojados pueden dar ganas de pegar, pero no podemos pegar al perro o a las personas, si quieres pegar puedes pegar a un cojín, un balón”).

La inteligencia emocional no es algo con lo que se nace, sino algo que se aprende y se desarrolla en la repetida interacción con otros, sobre todo con los cuidadores principales de un niño o niña en la infancia. Las interacciones con adultos sensibles, capaces de reconocer y aceptar toda la gama de emociones de un niño y de ayudarle a gestionarlas adecuadamente (además de ser ellos mismos capaces de hacer eso con sus propias emociones), son piezas clave para un desarrollo emocional positivo.

Sentir no es de niños o de niñas, sentir es de humanos.

•Mariana Gomes•

Imagen: tomada de la red, desconozco su autor.

El colecho

http://www.levante-emv.com/vida-y-estilo/salud/2018/02/21/crecen-muertes-asfixia-bebes-parte/1682411.html

miércoles, 17 de enero de 2018

martes, 9 de enero de 2018

Tragedia en las hogares

Hay una tragedia silenciosa que se está desarrollando hoy por hoy en nuestros hogares, y concierne a nuestras más preciosas joyas: nuestros hijos. ¡Nuestros hijos están en un estado emocional devastador! En los últimos 15 años, los investigadores nos han regalado estadísticas cada vez más alarmantes sobre un aumento agudo y constante de enfermedad mental infantil que ahora está alcanzando proporciones epidémicas:

Las estadísticas no mienten:
• 1 de cada 5 niños tiene problemas de salud mental
• Se ha notado un aumento del 43% en el TDAH
• Se ha notado un aumento del 37% en la depresión adolescente
• Se ha notado un aumento del 200% en la tasa de suicidios en niños de 10 a 14 años

¿Qué es lo que está pasando y qué estamos haciendo mal?

Los niños de hoy están siendo sobre-estimulados y sobre-regalados de objetos materiales, pero están privados de los fundamentos de una infancia sana, tales como:
• Padres emocionalmente disponibles
• Limites claramente definidos
• Responsabilidades
• Nutrición equilibrada y un sueño adecuado
• Movimiento en general pero especialmente al aire libre
• Juego creativo, interacción social, oportunidades de juego no estructurados y espacios para el aburrimiento

En cambio, estos últimos años se los ha llenado a los niños de:
• Padres distraídos digitalmente
• Padres indulgentes y permisivos que dejan que los niños "gobiernen el mundo" y sean quienes pongan las reglas
• Un sentido de derecho, de merecerlo todo sin ganárselo o ser responsable de obtenerlo
• Sueño inadecuado y nutrición desequilibrada
• Un estilo de vida sedentario
• Estimulación sin fin, niñeras tecnológicas, gratificación instantánea y ausencia de momentos aburridos

¿Qué hacer?
Si queremos que nuestros hijos sean individuos felices y saludables, tenemos que despertar y volver a lo básico. ¡Todavía es posible! Muchas familias ven mejoras inmediatas luego de semanas de implementar las siguientes recomendaciones:

• Establezca límites y recuerde que usted es el capitán del barco. Sus hijos se sentirán más seguros al saber que usted tiene el control del timón.
• Ofrezca a los niños un estilo de vida equilibrado lleno de lo que los niños NECESITAN, no sólo de lo que QUIEREN. No tenga miedo de decir "no" a sus hijos si lo que quieren no es lo que necesitan.
• Proporcione alimentos nutritivos y limite la comida chatarra.
• Pase por lo menos una hora al día al aire libre haciendo actividades como: ciclismo, caminata, pesca, observación de aves / insectos
• Disfrute de una cena familiar diaria sin teléfonos inteligentes o tecnología que los distraiga.
• Jueguen juegos de mesa como familia o si los niños son muy chiquitos para juegos de mesa, déjese llevar por sus intereses y permita que sean ellos quienes manden en el juego
• Involucre a sus hijos en alguna tarea o quehacer del hogar de acuerdo a su edad (doblar la ropa, ordenar los juguetes, colgar la ropa, desembalar los víveres, poner la mesa, dar de comer al perro etc.)
• Implemente una rutina de sueño consistente para asegurar que su hijo duerma lo suficiente. Los horarios serán aún más importantes para los niños de edad escolar.
• Enseñar responsabilidad e independencia. No los proteja en exceso contra toda frustración o toda equivocación. Equivocarse les ayudará a desarrollar resiliencia y aprenderán a superar los desafíos de la vida,
• No cargue la mochila de  sus hijos, no lleve sus mochilas, no les lleve la tarea que se olvidaron, no les pele los plátanos ni les pele las naranjas si lo pueden hacer por sí solos (4-5 años). En vez de darles el pez, enséñeles a pescar.
• Enséñeles a esperar y a retrasar la gratificación. 
• Proporcione oportunidades para el "aburrimiento", ya que el aburrimiento es el momento en que la creatividad despierta. No se sienta responsable de mantener siempre a los niños entretenidos.
• No use la tecnología como una cura para el aburrimiento, ni lo ofrezca al primer segundo de inactividad.
• Evite el uso de la tecnología durante las comidas, en automóviles, restaurantes, centros comerciales. Utilice estos momentos como oportunidades para socializar entrenando así a los cerebros a saber funcionar cuando estén en modo: "aburrimiento"
• Ayúdeles a crear un "frasco del aburrimiento" con ideas de actividades para cuando están aburridos.
• Esté emocionalmente disponible para conectarse con los niños y enseñarles auto-regulación y habilidades sociales:
• Apague los teléfonos por la noche cuando los niños tengan que ir a la cama para evitar la distracción digital.
• Conviértase en un regulador o entrenador emocional de sus hijos. Enséñeles a reconocer y a gestionar sus propias frustraciones e ira.
• Enséñeles a saludar, a tomar turnos, a compartir sin quedarse sin nada, a decir gracias y por favor, a reconocer el error y disculparse (no los obligue), sea modelo de todos esos valores que inculca.
• Conéctese emocionalmente - sonría, abrace, bese, cosquillee, lea, baile, salte, juegue o gatee con ellos.

Te agradezco si lo compartes.

Artículo escrito por el Dr. Luis Rojas Marcos Psiquiatra.

viernes, 5 de enero de 2018

Los mismos propósitos para año nuevo

Porque defender al débil, escuchar a tus alumnos, no permitir injusticias, no creer que se tienen que aprender a defender solos, es cosa de todos los años y de todos los días.
Se acabó el tiempo en el que los fuertes machacaban a los débiles, somos los adultos los que tenemos que enseñar relaciones sanas, no que los fuertes paguen sus frustraciones con los demás, ni los débiles aguanten sin límite y sin defensa posible.
Contra el acoso hay que luchar todos los días.

jueves, 4 de enero de 2018

Chicas con IPhones

¡CHICAS con iPhones! Si tu alguna vez estas en una situación peligrosa o insegura, presiona el botón de bloqueo en el teléfono 5 veces, desliza el SOS, y el GPS se activará enviando un ping a la estación de policía más cercana y se enviará un oficial.
COMPARTE PARA SALVAR UNA VIDA.

jueves, 16 de noviembre de 2017

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Mi epitafio

Yo lo dedicaría a mis hijos «¡Cómo me levanté y lo encuentre, vais a ver qué risa!»

sábado, 25 de marzo de 2017

Educar es vivir con el alma

Me ha encantado. Educar es dar lo mejor de ti para que viva en otros. No es tener vacaciones como los niños, es nunca envejecer del todo porque tu trabajo te da vida.... el trabajo más importante del mundo desde mi punto de vista.

martes, 24 de enero de 2017

Harta de niños y padres maleducados

http://www.lavozdemarchena.es/index.php/cartas-de-lectores/11617-profesora-del-ies-isidro-de-arcenegui-estalla-despues-de-19-anos-dedicada-a-la-docencia-estoy-harta-de-aguantar-la-mala-educacion-de-un-porcentaje-cada-vez-mas-alto-de-alumnos-del-proteccionismo-de-los-padres-y-de-los-cambios-de-normas-de-la-administracion

domingo, 27 de noviembre de 2016

Feliz día del maestro

Felicito a los que pertenecemos a la profesión más importante de la raza humana (siempre desde mi humilde punto de vista), con tres viñetas que dicen mucho.
Espero que os gusten.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

César Bona y los deberes

http://www.lasexta.com/programas/sexta-noche/entrevistas/cesar-bona-un-nino-de-seis-anos-no-puede-llegar-con-deberes-a-casa-tiene-que-disfrutar-de-la-infancia_2016092557e717040cf2c80b27bdf6a2.html

Toda la razón del mundo. En este país olvidamos que los niños deben ser niños y confundimos la conciliación familiar con meter más horas a los niños el vez de quitarlas a los adultos.
¿Alguien piensa realmente que somos productivos ocho u diez horas al día?. Hay gente sin más de quince días de vacaciones.

En este país de figurar hacemos más horas que un reloj y nos cunde poco nada.
Y no hablo por mí, los maestros, a los que tanto critican las vacaciones, aprovechamos todo el tiempo, tanto el de clase, como el que nos llevamos a casa, sin necesidad de un jefe, porque aunque digan que los españoles somos vagos, cumplimos tanto o más que cualquier alemán, por poner un ejemplo.

Los peques tienen que hacer suyas las enseñanzas del día jugando, si los saturamos, no tienen ningún aliciente en volver al día siguiente.

Genial César, que, sin quitarle mérito, creo que representa a muchos docentes buenísimos que conozco.